According to a recent report published by the Ministry of Defense, the total number of members of illegal armed groups who were killed or captured – plus those who demobilized throughout Álvaro Uribe’s presidency (2002 to September 2008) – mounts to 114,259. The figure is surprising and raises many fundamental questions, according to a recent CODHES publication.
On the one hand, if this figure is true, the illegal armed groups are, or were, far larger than what was generally believed. On the other hand, if the statistic is exaggerated, many questions remain regarding the truth of reports about the effectiveness and results of the Democratic Security initiative.Controversy about the figure arises at a time of a major Colombian military shake-up following allegations that members of the armed forces committed extrajudicial executions – that is, illegal killings of civilians by State agents. The phenomenon of “false positives” goes one step beyond this – the civilians killed are then passed off as members of the illegal guerrilla forces who died in combat. The acknowledgement of this practice – even by Colombian officials – casts into doubt how many of the so-called killed rebels were actually killed in combat and how many were civilians illegally murdered.
Please click here to access the full CODHES report – which breaks down the statistics fully and which presents a complete list of recommendations to stop the systematic practice of extrajudicial executions and to ensure that those responsible are brought to justice.
============
Codhes: "Las cifras no cuadran"
Según un informe publicado por el Ministerio de Defensa el 12 de noviembre de 2008, los miembros de grupos armados ilegales muertos en combate, capturados y desmovilizados durante la presidencia de Álvaro Uribe suman 114.259. La cifra es sorprendente y genera varias preguntas fundamentales, según una nueva publicación por CODHES.
Por un lado, si la cifra es cierta, los grupos armados ilegales son – o al menos han sido – mucho más numerosos de lo que en general se piensa. Por otro lado, de ser exagerada, quedan muchas dudas sobre la veracidad de los informes acerca la efectividad y los resultados de política de Seguridad Democrática.
La controversia acerca las cifra se presenta en momentos en que ocurre un remezón en el ejército colombiano por alegaciones que miembros de las fuerzas armadas cometieron ejecuciones extrajudiciales – es decir, el asesinato ilegal de civiles por agentes del estado. El fenómeno de “falsos positivos” va un paso más allá de esto – los civiles están matados y después están presentados como si fueron miembros de la guerrilla ilegal que fueron dados de baja en combate. El reconocimiento de este procedimiento – hasta por las autoridades colombianas – se pone en duda cuanto de los guerrilleros matados fueron dados de baja en combate y cuantos de ellos fueron civiles asesinados ilegalmente.
Por favor haga clic aquí para acceder el informe completo por CODHES – que incluye más detalles sobre la cifra y que también presenta una lista de recomendaciones para parar el procedimiento sistemático de ejecuciones extrajudiciales y para asegurar que todos los responsables sean investigados.
0 comments:
Post a Comment